Viviendas de protección oficial
Concurso de Arquitectura
Los concursos tienen algo que pocas veces ocurre en la práctica profesional. Obligan a empezar desde una hoja completamente en blanco. Sin soluciones heredadas. Sin inercias. Sin respuestas prefabricadas.
Esta propuesta nace como una reflexión sobre la vivienda colectiva contemporánea, entendiendo que una vivienda protegida no debería limitarse únicamente a resolver un programa funcional, sino ser capaz de ofrecer espacios dignos, flexibles y luminosos independientemente de su presupuesto.
El proyecto explora la relación entre privacidad y comunidad, buscando un equilibrio entre la identidad individual de cada vivienda y la construcción de espacios comunes capaces de generar vida entre vecinos.
La organización de los volúmenes, la orientación, la entrada de luz natural y la racionalidad constructiva se convierten en las herramientas principales del proyecto, demostrando que la calidad arquitectónica no depende necesariamente de grandes presupuestos, sino de tomar las decisiones adecuadas desde el principio.
Porque la buena arquitectura no debería ser un privilegio. Debería ser el punto de partida.
Lo que más me interesaba resolver
Demostrar que la vivienda protegida puede ofrecer la misma dignidad espacial, calidad ambiental y riqueza arquitectónica que cualquier otra tipología residencial cuando el proyecto se construye desde las ideas y no desde el presupuesto.

